Adela Cortina ha obtenido el Premio Nacional de Ensayo 2014 por la obra ¿Para qué sirve realmente la ética?. El prestigioso premio lo otorga cada año en España el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte a una obra publicada el año anterior; el galardón tiene una dotación económica de 20000€.

El jurado de esta cuatrogésima convocatoria  estuvo compuesto por ganadores de las últimas dos convocatorias, la escritora y filósofa Victoria Camps y Santiago Muñoz Machado, además de otras personalidades representantes de academias de la lengua y asociaciones de escritores como las escritoras Arantxa UrretabizkaiaMariàngela Vilallonga; en palabras del jurado, ¿Para qué sirve realmente la ética?, «un ensayo que acierta en aplicar el rigor de la filosofía a los interrogantes de la vida actual».

Adela Cortina (Valencia, 1947) estudió en la Universidad de Valencia donde ahora es catedrática de Ética y Filosofía Jurídica, Moral y Política; miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, y directora de la Fundación ETNOR para la ética de los negocios y las organizaciones. Ha publicado numerosos ensayos centrados en la Ética, como Ética mínima (1986), Ética sin moral (1990) o Por una ética del consumo (2002) y Ética de la razón cordial (2007) con el que obtuvo el Premio Internacional de Ensayo Jovellanos.

Portada de la primera edición de ¿Para qué sirve realmente la ética?
¿Para qué sirve realmente la ética?Adela Cortina Orts
  • Paidós
  • 2013
  • 978-84-493-2877-0
  • Español
  • Ensayo
  • 184pp.

En este libro, Adela Cortina nos recuerda que «si no tomamos nota de lo cara que sale la falta de ética, en dinero y en dolor… El coste de la inmoralidad seguirá siendo imparable. Y, aunque suene a tópico, seguirán pagándolo sobre todo los más débiles».

Efectivamente, esta época nos depara demasiados ejemplos de las consecuencias de la falta de ética en las conductas de muchas personas con responsabilidades políticas y sociales. Y es preciso recordar que la ética «sirve», entre otras cosas, para abaratar costes en dinero y sufrimiento en aquello que está en nuestras manos lograr, en aquello que sí depende de nosotros. Y también para aprender, entre otras muchas cosas, que es más prudente cooperar que buscar el máximo beneficio individual caiga quien caiga.

Ninguna sociedad puede funcionar si sus miembros no mantienen una actitud ética. Ni ningún país puede salir de la crisis si las conductas antiéticas de sus ciudadanos y políticos siguen proliferando con toda impunidad.

Este libro nos recuerda que ahora, más que nunca, necesitamos la ética.