Si el Premio Planeta suele ser el pistoletazo de salida (en el mundo de los libros un pistoletazo de salida es lo más violento a lo que se llega) de la temporada literaria, el Premio Nadal marca el comienzo de la segunda y última parte de la temporada (la Feria del Libro de Madrid es el punto final; vale, ya, aquí acabamos con las metáforas).

Y esta noche, se falla, como es tradicional, el Premio Nadal de Novela, considerado el premio literario más antiguo, como siempre organizado por Ediciones Destino.

A esta convocatoria, la LXXI (deja de girar la cabeza, no es un emoticono, es un número calamar, el 71, pero escrito a la romana), se han presentado 335 novelas, nadal más y nadal menos 🙂 eso son cien más que el año pasado (y luego dicen que hay crisis).

Para este premio de 2015 el jurado está formado por la escritora Clara Sánchez, ganadora del LXVI Premio Nadal en 2010 con Lo que esconde tu nombre, Germán Gullón, Lorenzo Silva, Andrés Trapiello, y Emili Rosales.

Las novelas finalistas

Las seis que competirán esta noche por el premio son:

  • Los muchos de Tomás Arranz Sanz.
  • Las noches de Lili Q. de Gavroche (seudónimo; como si no se notase).
  • Por si acaso te escribí de Miguel Sandín.
  • Los que no cuentan de Sancho Saldaña (seudónimo).
  • Y he aquí un caballo blanco de Alejandro Morellón Mariano.
  • Tánger. La ciudad de la mentira de Iñaki Martínez.

Lee sobre la historia del Premio Nadal y las escritoras.

El año pasado, en su 70ª convocatoria, esta fue la obra ganadora del Premio Nadal:

Portada de la primera edición de La vida era eso
La vida era esoCarmen Amoraga
  • Destino
  • 2014
  • 978-84-233-4798-8
  • Español
  • Novela
  • 320pp.

La muerte fulminante de su marido deja a Giuliana devastada y sola con dos hijas pequeñas. Superar un día tras otro está poniendo a prueba su resistencia y su imaginación, mientras pasa de la incredulidad al enfado, y de ahí a la idealización de su relación con William.

Descubre entonces, además de irrepetibles momentos que su memoria convoca una y otra vez, el legado más hermoso de William: una intensa red de relaciones que le traerán una nueva forma de estar en el mundo y le enseñarán, gracias al apoyo de los demás, que aprender a perder es aprender a vivir.

A través de conversaciones, recuerdos, comentarios espontáneos de las redes sociales, escenas cotidianas, con vitalidad y sin dramatismo, y un cicatrizante sentido del humor, Carmen Amoraga construye una novela íntima y universal sobre el amor y la pérdida, el valor de lo vivido y lo por vivir.