El 23 de abril es el Día Mundial del libro. Se celebra en medio mundo desde hace años todo lo relacionado con el libro, no con la literatura solamente, con el libro. Una cosa así como si celebramos el Día Internacional de la Botella de Agua, en lugar del Día del Agua, básicamente.

El acceso a la lectura, la diversidad cultural en los libros, la no discriminación, la legalidad de los libros, todo está amparado por esta celebración. Pero, por suerte, los seres humanos hacemos lo que nos da la gana, y esta semana celebramos los libros —o casi más bien, la literatura—, y ya está. Que es más bonito.

¿Pero sabes por qué celebramos el día del libro?

Vamos a los orígenes, Sancho

En España fuimos pioneros en esto —sí, has leído bien, España y pioneros en la misma frase—, empezamos a celebrar el libro en los años veinte por Decreto Real, en un principio en octubre, porque creíamos que Cervantes había nacido en octubre (nació en septiembre1) —pioneros, sí, pero en algo teníamos que cagarla—, pero ya en los años treinta en Cataluña los libreros aprovechan el día de Sant Jordi para dedicarlo al libro y usan la excusa de la muerte, en ese mismo día, de Cervantes. ¡Venga!, ¡unámonos en celebrar la muerte de alguien a quien admiramos!

Y entonces la UNESCO, basándose en la idea de los libreros catalanes, escoge el 23 de abril como Día Mundial del Libro, admitiendo también que es una fecha señalada, por coincidir la muerte de Cervantes y Shakespeare en ese día2. Solo que no. Que Shakespeare murió el 3 de mayo, pero los ingleses en esa época eran muy brutos y tenían desfasado el calendario.

Así que, a pesar de lo que dice Inés París en su película Miguel y William, tú no le hagas caso, no se conocieron y, además, no murieron el mismo día, como es la creencia popular.

Poderoso caballero es Don Dinero

Y hete aquí que la Unión Internacional de Editores va y le dice a la UNESCO que no se olviden de la pasta —y no se referían a los fettuccine, no— y lo llamen Día Mundial del Libro y los Derechos de Autor. Una cosa así como si celebramos el Día Internacional del Agua y de la Legislación de Conductos y Tuberías en Viviendas Públicas y Privadas —además el 26 de abril, encima, se celebra otro día internacional de la propiedad intelectual.

Y así se proclama y se celebra este día desde 1995.

Desde 2011, se elige una ciudad como Capital Mundial del Libro, en la que se realiza un amplio programa de actividades literarias y libreras. Madrid fue la primera y este año le toca a Incheon, Corea del Sur, y el año que viene a Wroclaw, Polonia. Y alguien le podría decir a la UNESCO, que cuando revise las candidaturas a ciudad del libro, se fije un poquito si hay algo de igualdad en los programas que presentan las ciudades, porque lo de Incheon no pinta bien.

Amelia Folch en el capítulo cuatro de la primera temporada de El Ministerio del Tiempo. Puedes ver la serie entera en A la carta de rtve.es

¿Y tú qué vas a hacer ese día?

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Antes de que saques tu vena cutre, te recordamos que hay libros de segunda mano, libros de bolsillo, libros de oferta y, —en el 23 mismo—, un descuento del 10% —ya, es poco, pero es que en España tenemos precio fijo en el libro por ley porque…. bueno, ya nadie se acuerda, pero es así y te callas3.

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Notas

  1. Pero aún podemos equivocarnos con Cervantes, porque al final su ataúd no era su ataúd :)
  2. Muchas otras personalidades del mundo de las letras nacieron o murieron el 23 de abril; escritoras, sin embargo, solo conocemos a Clara Peñalver que nació el día del libro, predestinada ella.
  3. Algunos países de Europa tenemos precio fijo porque así se protege a las librerías pequeñas frente a las grandes superficies que pueden hacer descuentos más grandes. En los países en los que no hay precio fijo… no pasa nada y siguen existiendo las librerías pequeñas. Esta lógica aplastante se podría aplicar a las naranjas, las lavadoras y las pilas recargables.