

Yo también anochezco

«Éramos muchachas pálidas o vírgenes suicidas». La poesía —vida intensamente vivida— siempre elige a las muchachas. Mejor si son pálidas, si son o están tristes o si les punza la desolación.
Este es un libro sobre aquellas adolescentes que alguna vez tuvieron dieciséis años, estudiaron bachillerato y tradujeron la Eneida de Virgilio en clase de Latín; que vieron American Beauty en el cine, escucharon las canciones de Cat Stevens o adoraron el rostro de Paul Newman. Desde una aguda conciencia de existir, Yo también anochezco enhebra voces de tiempos ya lejanos. Canta la ebriedad y el aprendizaje vital de las muchachas en flor. Venera a esas pálidas y dulces jóvenes que vieron caer el velo de la realidad demasiado pronto.
Chicas que escribían cartas tristes a los artistas muertos.
Muchachas, en fin, que anochecieron.
Libros relacionados
La madre de nadie
Poesía
Lengua animal
Poesía
Tesoros en los bolsillos
Poesía
Habitar la noche
Poesía
Una biografía del olvido
Poesía