
Silencio, se come
Crónicas gourmet

Desde el principio de los tiempos, la humanidad se ha dividido entre quienes rinden culto al dios Apolo o a Baco, entre los que recelan del placer y quienes se entregan sin remordimientos al goce de la comida y la bebida.
Isabel Coixet, huelga decirlo, pertenece a este segundo grupo. En esta exquisita selección de crónicas sobre gastronomía y estilo de vida, la gran cineasta —y orgullosa gourmand—, nos invita, como bien señala en su prólogo Jacobo Bergareche, «a probar aquello que hay de bueno en ese mundo de placeres, con la conciencia de un Prometeo que sabe que roba a los dioses ese fuego que no quieren compartir con
los mortales y que ella ha conquistado con el trabajo de las hormigas y de las sufridoras».
Con títulos tan sugerentes como «Última cena de Whitney», «Por favor, la Nutella no», «Chocolate, vino y amor» o «Elogio del monstruo de las galletas», Coixet nos recuerda que comer bien es mucho más que alimentarse: es un acto de celebración compartida con aquellos que se sientan a la mesa. Al fin y al cabo, la buena cocina no deja de ser, en definitiva, un acto de amor y de generosidad.