back to top
El hombre, la casa, la luz

El hombre, la casa, la luz

porque existe el derecho de entrar
y salir de la batalla yo elijo
posarme en ti, dejarme en ti, reposar
mis derrotas, canturrear mis triunfos,
exagerar mis fracasos e iluminar
mis victorias en ti, que repites mis palabras,
lames mis heridas, alimentas
los grillos de mi vientre y
miras volar los pájaros de mi cabeza
sin que yo te pida nada.

Libros relacionados

El mar

Patricia García-Rojo

Infantil y juvenil