El ángulo del horror - escritoras.com
El ángulo del horror Cristina Fernández Cubas
 Portada de El ángulo del horror

Nadie, al finalizar la lectura de El ángulo del horror, podrá estar seguro de no encontrarse con que los objetos más habituales, la casa natal, los familiares o amigos han cobrado una apariencia insospechada.

Y es que desde la primera línea entramos en un mundo en el que la quietud, el desconcierto, las extrañezas de la vida cotidiana y a ratos un aparente disparate conspiran para dejarnos entrever oscuros mecanismos del alma.

Aunque, ¿tiene  algo de anormal que a Marcos le guste deambular desnudo por casa arrancando los más tétricos sonidos a su querido helicón? ¿Parece raro que un niño se crea, por error, el único destinatario del legado del abuelo? ¿Acaso el clima de tensa expectación que se crea cuando Carlos descubre el terrible ángulo no recuerda algo ya vivido por cualquiera? Y ¿quién no ha sentido la exasperación de la Flor de España, agobiada por la conversación trivial de una mujer obsesiva?

Nada es alucinación, todo es real. Pero algo se quiebra irremediablemente en algún lugar.