Demonios familiares Ana María Matute
 Portada de Demonios familiares

Julio del 36. Una pequeña ciudad del centro de España.

Eva vuelve a la casa familiar tras la quema del convento donde estaba como novicia. Su padre, el Coronel, un hombre conservador y autoritario que siempre ha tratado a su hija con un amor distante, está paralítico desde hace años y dirige su hacienda desde la silla de ruedas, asistido por Yago, un hombre oscuro cuya historia tiene muchos secretos.

En el bosque cercano a su casa, Eva encuentra el cuerpo malherido de un paracaidista, y ayudada por Yago, que reconoce al muchacho, lo trasladan al desván. Eva sabe que debe mantener la presencia de Berni en el más absoluto secreto, y más desde que la zona ha sido tomada por el bando nacional. Dedicada al cuidado de Berni, la joven e inexperta muchacha experimentará un sentimiento que sabe que no debe sentir, algo que traiciona a todos cuantos ama.